miscelaneas | Ambiental

CIENTÍFICOS DESCUBREN CÓMO UTILIZAR COLILLAS DE CIGARRO PARA CONSTRUIR CASAS

Un grupo de científicos probó integrar estos desagradables desechos a los ladrillos de construcción. Los resultados fueron exitosos y éste es el impacto que podría tener sobre nuestro planeta

Al año se producen unos 6 billones de cigarros para vender. Eso significa no solamente que estamos dañando nuestra salud, sino que estamos llenando el mundo de colillas, que contaminan el medioambiente por sus componentes tóxicos y su lenta degradación.

El arsénico, el cromo, el níquel y el cadmio que contienen, intoxican las aguas, mientras que como no son biodegradables, pueden demorarse hasta 15 años en degradarse. Además de esto, las colillas de cigarro ni por si acaso están consideradas dentro de las categorías más usadas de reciclaje, por lo que "quedan impunes" como desechos. ¿Qué hacer al respecto?

Buscando una solución, unos científicos australianos descubrieron una vía concreta para aprovechar estos cilindros blancos para hacer casas, al integrarlos en la producción de ladrillos. Los resultados fueron tan exitosos que, de masificarse, podrían impactar no sólo positivamente en el medioambiente, sino en el proceso de fabricación de los ladrillos. Un win-win al que hay que estar atentos.

"He estado soñando durante muchos años con la búsqueda de métodos sostenibles y prácticos para resolver el problema de la contaminación de las colillas de cigarros", cuenta el Dr. Abbas Mohajerani, catedrático de la Escuela de Ingeniería de la RMIT.

Menos energía, más aislación

En el estudio, los investigadores pudieron comprobar que al mezclar las colillas de cigarro con los demás materiales al fabricar los ladrillos, su impacto era beneficioso en varios aspectos.

Con tan sólo adicionar un 1% de colillas de cigarro a los ingredientes se logra reducir hasta en un 58% el gasto energético en la cocción de los bloques. Una buen avance para la masiva industria. Por otro lado, con esto también se logran ladrillos más livianos y además con mejores propiedades de aislamiento, lo que se traduciría en un ahorro en el gasto de calefacción/refrigeración de los hogares.

Con esta proporción en el uso de las colillas, el ladrillo no se ve afectado en su esencia y mantiene propiedades muy similares a las de uno convencional (excepto que tiene estas mejores recién nombradas).

Descubrimiento de alto impacto

Esta solución, de llevarse a cabo en serio, podría tener un gran impacto en cuanto a la reutilización de colillas se trata, ¿por qué? 

La producción anual de cigarros generaría 1,2 millones de toneladas en colillas en el mundo, explican en Business Insider, y se espera que estas cifras aumenten en más de un 50% en 2025, debido al crecimiento de la población mundial.

La buena noticia es que, según los cálculos de Mohajerani, aplicando un 1% de colillas en los ladrillos, sólo el 2,5% de la producción anual de estos bloques sería suficiente para compensar por completo su contaminación a nivel mundial. El desafío ahora será la recolección.

Otros usos: plástico y baterías

El tema de las colillas de cigarro le ha estado quitando bastante el sueño a distintos científicos, por lo que también han surgido otras soluciones para combatir esta masiva contaminación.

TerraCycle es una organización que decidió darle un nuevo uso convirtiéndolas en plástico. Primero lo esteriliza y los mezcla con otros materiales reciclados, para transformarlos en un plástico que es de baja calidad, pero que sirve para usos industriales como pallets o rieles de ferrocarril.

Buscando otras soluciones, en Corea del Sur, como les contamos hace un tiempo, se estudio la posibilidad de utilizarlo como componente para los supercondensadores (unas súper baterías capaces de almacenar altas cantidades de energía), al calentarlos con nitrógeno. Los resultados indicaron que tras el tratamiento, el material funcionaba incluso mejor que el grafeno o los nanotubos de carbono en esta aplicación.

¿Qué otro uso se te ocurre para estas famosas colillas?