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LA IDENTIDAD, según la mirada de un adolescente

Por Marcos I. (*)

  1. La identidad es un concepto que se puede abordar desde diferentes ángulos. Distintos a primera vista pero relacionados fuertemente.

El primer principio lógico y ontológico es llamado “principio de identidad” (seguido por el principio de no contradicción y el principio de tercer excluido). Todo ente es idéntico a sí mismo y sólo a sí mismo.

Luego, desde un punto de vista sociológico, antropológico y psicólogo; la identidad es lo que caracteriza a una persona, la identidad colectiva es lo que caracteriza a un grupo de personas.

La identidad, entonces, es lo que hace que esa persona (o ese grupo de personas) sean lo que son y no ese otro. Algo a mí me hace ser Marcos I. y no Martín Nuñez, o ser este Marcos I. y no otro Marcos I. (desde mi punto de vista subjetivo, el nombre y apellido no dan una identidad, sino todo lo contrario; al ser yo un Marcos, entro en un grupo de muchos otros Marcos, sacándonos identidad en vez de otorgárnosla).

  1. Mi nombre y apellido es Marcos I. , soy un varón argentino de 13 años, ¿pero es esto identidad? Podríamos decir que sí, que esas propiedades me caracterizan, a la vez que se puede objetar que esas características me meten en un grupo, en un saco (claro que también se contra argumenta afirmando que estar en ese grupo es parte de mi identidad, dando a la identidad un carácter colectivo y no individual).

Me considero bisexual y aliado feminista. Soy alguien con ideas progresistas, de la izquierda política.

Tengo una gran pasión por la filosofía, la literatura y la música. Disfruto leer escuchando música (mis dos géneros predilectos son el Rock Progresivo y el Rock Psicodélico, pero soy bastante abierto en ese tema, muchas veces escucho cosas que se salen del espectro del rock; el tango y el flamenco son dos estilos musicales que adoro) y pensar. Pienso. Siempre pienso las cosas en todo momento, soy capaz de encontrarle la vuelta poética a lo más insípido, de filosofar y buscarle la vuelta de tuerca a cualquier cosa y encontrarle la musicalidad a todo sonido. Algunas personas me acusan de pretencioso o egocéntrico…la verdad es que no pienso negarlo.

(*) Marcos I. es un joven de 13 años, que concurre a una escuela de Necochea y el texto publicado pertenece a un trabajo realizado para la materia Construcción Ciudadana.